El arte de nuestro trabajo

la conformación
la conformación
esmaltado mano
esmaltado mano
El antiguo arte de la decoración de la mano
El antiguo arte de la decoración de la mano
los colores de arte
los colores de arte

Cuando la artesanía se convierte en arte.

De más de 6 generaciones la familia D’Arienzo une la tradición a la innovación en una síntesis perfecta capaz de garantizar un producto artesanal de elevada calidad.
Pinceladas de colores, pasión, antiguas técnicas de elaboración, gusto y finura decorativa: son esos los tesoros de la Ceramica Vietrese, una producción completamente hecha a mano de expertos artesanos y decoradores que interpretan con creatividad y talento los colores y el típico estilo de la Costa de Amalfi. 100% ARTESANÍA - 100% MADE IN ITALY.
 
Las materias primas.
Tierra, fuego, aire y agua: son los cuatro elementos naturales fundamentales en el arte sin tiempo de la Cerámica.
Empezamos desde la tierra y por consiguiente de” kèramos” el antiguo término griego que identificó la arcilla utilizada para crear manualmente las manufacturas, que es arcilla roja en el caso de nuestra Ceramica Vietrese, preferiblemente vienen de la provincia de Salerno.
El fuego y el aire hacen que la arcilla se convierta en sólida cerámica, pero en el mismo tiempo agregan para siempre los esmaltes y los colores a la manufactura, una unión de elementos que crean obras de arte únicas.
Por fin el agua, que desde los tiempos antiguos simboliza la vida, es utilizada EN “ceramica” para mezclar los amasijos y desatar los colores, un elemento que es maleable en las manos y al arte del hombre, lo que la naturaleza nos presenta en origen como duro y no forjable.
 
La creación.
Es el momento en que la arcilla roja de simple amasijo de tierra y agua se convierte en manufactura. Y es así que en las manos sabias de nuestros maestros ceramistas la arcilla toma forma, por el empleo del torno o con el empleo de moldes da mano o a prensas.
Después del modelado la manufactura obtiene un natural proceso de desecación al aire para permitir una gradual pérdida de la humedad restante y su plasticidad es "fijada." Después de esta fase se puede proceder a la cocción.
 
La Primera Cocción.
Es en este momento que  aquella forma da a la tierra de nuestros maestros ceramistas, (sea de burro, sea de plato o de maceta ornamental), una vez secada, pase en el horno a una temperatura en torno a  los 960°, así que las formas determinadas queden para siempre.
Pero nuestra cerámica,  una vez salida por el horno,  al estado tosco y del color de la tierra  tiene todavía muchos procesos para llamarse  Ceramica di Vietri… la espera en efecto el esmaltado y la hábil mano de nuestros decoradores para ser pintada a mano.
 
El Esmaltado.
El esmaltado, que generalmente ocurre por inmersión, recubre el objeto de una capa blanca que servirá luego de base para la decoración. Tal técnica puede ocurrir también por aerografia o en polvo.
El particular esmalte utilizado es el típico esmalte “Blanco de Vietri” del color blanco sucio semitransparente que da a los colores utilizados sucesivamente un efecto de brillo, típico de la antigua producción vietrese.
 
Los Colores.
Los colores principales de nuestras cerámicas, hechos a mano con técnicas transmitidas por generaciones, recuerdan mucho los colores del sur: el azul de la prensa, la azul ultramar, el azul antiguo, el amarillo del sol y los limones de la Costa de Amalfi, el amarillo tipíco de Vietri, el verde de cobre, el verde claro, el manganeso, el naranjo y el rojo carmín.
Los colores utilizados son parte de un disciplinal tan antiguo cuanto severo, todos son a base agua y a-tóxicos, destinados también a vajillas para el uso alimenticio.
 
La Decoración.
La técnica de decoración de nuestros maestros decoradores sobre el esmalte blanco de Vietri, aún crudo, es efectuada exclusivamente a través de dibujo a mano libre y a la siguiente aplicación manual a pincel de los colores.
Nuestras realizaciones presentan decoros que se inspiran a la tradición vietrese, pero no desdeñan también nuevos decoros que propongan una atenta reexaminación de la misma.
 
La Segunda Cocción.
Después del esmaltado y de la decoración se procede con la segunda cocción en el horno a una temperatura en torno a los 900°C, para fijar el esmalte al objeto y dar a la cerámica su típica resistencia y brillo.
La segunda cocción es la más lenta, pero  también la más delicada, aquella donde toda la maestría, la sabiduría y la experiencia de los maestros debe realizarse para dar vida a trozos únicos de Cerámica Artística, dónde los colores brillantes toman vida, para regalar emociones que se renuevan cada vez que se admira.

 
La tierra que toma forma entre las manos… Una emoción única que se transmite de generaciones.