Nuestros maestros ceramistas

Nuestros maestros de la cerámica Marino y Umberto D'Arienzo
Nuestros maestros de la cerámica Marino y Umberto D'Arienzo

Una historia hecha de lugares, pasiòn, tècnicas y arte
 

6 Generaciones de Maestros Ceramistas
Nuestra cerámica es producida 100% artesanalmente según la antigua tradición de “Vietri sul mare” por los maestros de la cerámica de la familia D’Arienzo, maestros que desde hace 6 generaciones hunden las manos en la arcilla y además sus caras se broncean de los colores del Costero Amalfitano.
En la familia D’Arienzo lo primero que puso las manos en la creta fue Vincenzo, nacido en el 1804, seguido por el hijo Natale, nacido en el 1836, y luego, por el hijo Vincenzo (1870).
Todavía el momento crucial de la familia y de la historia del arte de la cerámica de Vietri vio como protagonista Natale D’Arienzo, hijo de Vincenzo, que nació en Vietri sul mare el 26 de septiembre 1912.
 
Natale D'Arienzo
En aquellos días el único hijo macho tuvo que hacer su parte para ayudar la familia y es así que Natale, a la edad de 8 años, hundí por la primera vez sus manos en la arcilla. Junto al padre Vincenzo trabajava a destajo cerca de los varios” faenzere”: pan, aceitunas y ensaladas de tomate fueron su sueldo cotidiano. Natale, empujado por una gran pasión,  entiendió pronto que su trabajo era mucho más que "hacer para sobrevivir"; se dio cuenta, de hecho, que la cerámica, más que un arte, era por él expresión de vida, y también de su alma.
En el año 1933 Natale dirigió con el Prof. Rossi una escuela de cerámica en Salerno y en estos años  conoció Guido Gambone; además de compartir la misma pasión por la cerámica, se estableció una fuerte relación de amistad y, sucesivamente, empezaron a trabajar en el mismo “faenzera”: aquel de Avallone.
 
Una cerámica digna de un REY
Exactamente en este faenzera el rey Humberto II de Saboya y su cónyuge Maria José de Bélgica eligieron los dos para la realización de su servicio de cerámica. Una experiencia que dio a Natale el deseo de fundar su misma faenzera, dónde tenía la posibilidad de transmitir la misma arte como hizo su abuelo con su padre y su padre con él, (como de tradición, a sus queridos 3 hijos).
Nacio así en el 1943 en Marina el laboratorio de cerámica de Natale, una tienda rica del antiguo sabor de las empresas familiares en que los modelos, las formas, los colores constituyeron la única riqueza tramandabile de padre en hijo.
 
Los dibujos
Los dibujos representados fueron dibujos simples, que describían directamente la vida cotidiana. Se pintaban los barcos, los pescadores, los vendedores que llevaban la cesta por encima de la cabeza, las mujeres con “lancelle” (recipientes de creta) y con el niño al pecho, los enamorados, las fiestas con las procesiones, los músicos y muchos burros que con el tiempo se convirtieron en el símbolo de CERAMICA VIETRESE.
 
Los colores
Los colores eran, ayer como hoy, la verdadera fuerza de la cerámica de Vietri: el azul del cielo límpido de Amalfi, el azul profundo como el mar, el color naranja dorado de los cítricos de la costa, el verde brillante de los bosques y el amarillo típico inventado en Vietri, y todos mezclados sabiamente con una técnica ya realizada en el siglo XIII.
 
La sede actual
En el 1953, el faenzera de Marina cerró para dar vida a un nuevo faenzera a Molina; pero éste fue sólo un paréntesis porque el mismo Natale D’Arienzo estaba trabajando al proyecto de una fábrica de cerámica mucho más grande.
Después de años de duro trabajo, la nueva fábrica de cerámica "La Vietrese" fundada por Natale D’Arienzo & hijos era ya próxima a la abertura cuando el 24 de agosto 1966 Natale murió por un infarto. En el mismo año los hijos, Vittorio, Humberto y Giovannina, y la mujer decidieron todavía de abrir las puertas de la fábrica, conservando en el corazón la imagen de un hombre que ha sido grande como padre, como marido y tambien como artista.
 
Hoy
Hoy en la fábrica encontramos a los pro-nietos Marino y Humberto D’Arienzo que con gran dedicación siguen interpretando los mismos principios y las tradiciones de un tiempo con la convinción que la pasión, el entusiasmo y la profesionalidad sean el valor añadido de su arte, de su cerámica, y del verdadero Made en Italy.